Nuevo tramo del Corredor de las Playas, una de las obras viales más emblemáticas del país, ejecutada por Grupo Puentes

Ya se encuentra en servicio en su totalidad uno de los tramos principales del Corredor de las Playas, proyecto que ha supuesto la ampliación de la emblemática Carretera Panamericana de 4 a 10 carriles en una zona cercana a Ciudad de Panamá. El objetivo: ampliar la capacidad de la vía para mejorar la conectividad entre la capital y las provincias del interior y eliminar las retenciones en un punto de esta estratégica autopista que atraviesa el país de lado a lado. El proyecto ha sido ejecutado por la constructora gallega Grupo Puentes.

La Carretera Panamericana, principal autopista de Panamá, vertebra el este y el oeste del país y concentra los mayores volúmenes de tráfico de esta república centroamericana. Al oeste de Ciudad de Panamá, capital del país, la autopista discurre por zonas urbanas densamente pobladas de la provincia de Panamá Oeste (Arraiján, Valle Hermoso, La Chorrera) que han crecido en las últimas décadas a lo largo de su trazado. La cercanía de estas zonas con la capital y el hecho de que sean un punto de paso obligado para turistas y nacionales en su viaje hacia las playas del Pacífico o el interior del país hacen que, diariamente, más de 60.000 vehículos por sentido circulen por aquí por la Panamericana. En los últimos años, el aumento poblacional registrado en estas zonas se ha traducido en una creciente presión del tráfico sobre la Panamericana y, consecuentemente, en retenciones frecuentes en horas punta del día y en periodos vacacionales. La capacidad de la autopista, por tanto, ha sido sobrepasada.
Para resolver esta situación, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) planificó en la pasada década la ampliación de capacidad de la Panamericana en Panamá Oeste, mediante un proyecto para ampliar los carriles de 4 a 6 en un tramo de 53 km comprendido entre La Chorrera y la localidad de San Carlos. El proyecto fue dividido en dos tramos y adjudicados a un consorcio liderado por la española FCC, que inició las obras del tramo I en 2018. El proyecto del denominado Corredor de las Playas, no obstante, fue paralizado por el MOP debido a problemas de gran magnitud relacionados con el coste de las expropiaciones de terrenos (se presupuestaron
La reformulación se tradujo en una reducción muy significativa de la magnitud del proyecto y, por tanto, del presupuesto de obra. La longitud de la actuación pasó de los 32,5 km originales del tramo I a la rehabilitación de un tramo de unos 6 km con origen en el sector de La Espiga y final en la Hacienda de los Calderones, precisamente una de las zonas con mayores problemas de congestión vehicular. De esta forma, el nuevo proyecto consistió en la construcción de un viaducto de 1,72 km de longitud sobre el tronco de la Panamericana para separar el tráfico local del de largo recorrido, la rehabilitación de 4,4 km de esta autopista desde el sector de La Espiga hasta Hacienda Los Calderones y la construcción de un nuevo intercambiador en La Chorrera. Según el MOP, la obra beneficia a más de 3 millones de panameños, generando ahorros de tiempo y combustible y dinamizando el sector logístico y la economía.
El contrato de diseño, construcción y financiación de la ampliación a 6 carriles de la Panamericana fue adjudicado en agosto de 2022 a Grupo Puentes Infraestructura SLU sucursal Panamá, empresa con sede en Sigüeiro (A Coruña) y con una amplia experiencia desde hace más de una década en varios proyectos viarios en Latinoamérica, particularmente en el ámbito de los puentes. El capital de esta empresa española ha sido adquirido en esta década por el grupo chino China Road and Bridge Company (CRBC), una de las mayores constructoras mundiales. La inversión en la obra (140 M$) fue financiada por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que ha acompañado técnica y financieramente la ejecución del proyecto.

El MOP ha licitado recientemente un proyecto para ampliar la Panamericana de 4 a 6 carriles en un tramo de otros 20 km entre El Espino (distrito de La Chorrrra) hasta Sajalices (distito de Chame), que es contiguo al que ya se encuentra en servicio.

La obra
El elemento principal del proyecto, y el más emblemático, es el viaducto de la Pesa o de Chorrera, una estructura elevada de 1.720 metros (de longitud divididos en 41 vanos, con una luz media de 43 metros, que finaliza en sus extremos en sendos muros de tierra armada. El tablero tiene una anchura de 26,5 metros y canto constante de 3,50 metros, lo que permite albergar seis carriles de circulación, tres por sentido. La cimentación es profunda, a base del hincado de pilotes de hormigón armado de hasta 1,5 metros de diámetro. En la cabeza de las 40 pilas que soportan el viaducto se han dispuesto apoyos pendulares, que, según el MOP, permiten absorber las cargas sísmicas con mejores resultados que otro tipo de apoyos convencionales.

Para la ejecución del tablero, Grupo Puentes ha empleado dos sistemas constructivos, novedosos en Panamá, que han reducido significativamente tanto las interferencias en superficie respecto a los sistemas constructivos convencionales, como el tiempo de ejecución. En una primera fase, ha utilizado una cimbra porticada para hormigonar la sección cajón del viaducto (tipo U, con losa superior central), alcanzando un ritmo de un vano a la semana. A medida que se producían los avances en la sección central, los técnicos de la empresa española emplearon un carro de alas para ejecutar tanto los voladizos de la sección transversal, que constan de puntales prefabricados, como la losa de voladizos sobre los mismos. El rendimiento óptimo con este medio constructivo auxiliar ha alcanzado los 36 metros a la semana.
La obra del viaducto se desarrolló durante el año 2023 y se concluyó a mediados de 2024. El viaducto fue puesto en servicio en septiembre de 2024, anticipando los beneficios del proyecto para los usuarios, mientras la constructora española continuaba con la rehabilitación de los carriles de la Panamericana situados bajo esta gran estructura, para lo cual ha habido que ejecutar múltiples desvíos de tráfico.
La rehabilitación de los cuatro carriles en superficie bajo el viaducto, que se ha realizado por fases, ha contemplado la remoción de la carpeta asfáltica existente, la retirada de las losas de concreto deterioradas, la rehabilitación de los sistemas de drenaje transversal y longitudinal, y la colocación de una nueva carpeta asfáltica de 11 centímetros de espesor en dos capas, entre otras actuaciones.
Otra actuación relevante ha sido la construcción del nuevo intercambiador de la Chorrera, con tipología de glorieta inferior, tres carriles y 10 ramales que permiten el acceso a todos los sectores. Se ubica a la entrada hacia el centro de La Chorrera con la entrada y salida de la autopista. También se ejecutó una segunda en el sector La Pesa.
La obra también ha comprendido la construcción de dos “herraduras” elevadas, tipo retorno, en El Espino y la Arenosa, para permitir los cambios de sentido. Asimismo, para permitir la permeabilidad transversal de la autopista, se han construido puentes peatonales en Villa Mireya (sector Capira) y Loma Brígida (sector La Pesa).
Las actuaciones también han incluido la iluminación y la señalización de la autopista, así como la ejecución de paradas de autobús con sus correspondientes bahías y el paisajismo en la zona de las pilas del viaducto.